el blog de marketing de Javier Varela
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Los blogtrips y la prescripción de destinos a través de blogs y redes sociales se hace cada vez más popular y la forma de hacer llegar los secretos de un destino se democratiza a golpe de click, de tweet, de imágenes, de momentos, de historias subidas a internet y de vivencias compartidas por personas que comparten intereses con el lector, con el usuario, con el follower, con el viajero.

Este fin de semana, he compartido destino en un blogtrip por Ourense impulsado por Turismo de Ourense, en el que esta sorprendente ciudad del interior de Galicia, desplegó ante los viajeros, su potencial gastronómico de los #saboresdeourense a la vez que fué sede de la primera deslocalización del Tapas & Blogs, un evento de gastrobloggers que se celebra cada mes en Madrid.

Si una cosa tengo clara en cómo debe ser la organización de un blogtrip de cara a una marca destino, es que este debe tener un objetivo claro, y tratar de mostrar un elemento clave del destino. En definitiva tener una temática. Gastronomía como en este caso, moda, aventura, playas, monumentos, etc. Centrar la temática en un elemento clave diferenciador del destino y aderezarlo con otros aspectos que envuelvan al destino pero sin perder el foco del elemento diferenciador para no diluir el mensaje.

El destino: Ourense

Ourense como ciudad es manejable, está bien comunicada y pienso que es una gran desconocida porque a poco que le dediquemos una visita, ofrece mucho más de lo que podamos pensar cuando la vemos desde la A52 cuando pasamos camino de Madrid si venimos de la costa o cuando vamos hacia la costa cuando venimos de Madrid.

Tres patas, tres valores y tres elementos de Ourense son la gastronomía, la moda y el termalismo. La ciudad sorprende, eso es lo bueno, que no te lo esperas y lo vas descubriendo mientras paseas sin prisas por su centro peatonal, sus calles comerciales, y sus centro histórico que te permite callejear, perderte entre casas de piedra, fuentes, plazas que se abren en cada esquina y gente, mucha gente dando vida a una ciudad que deberías anotar en tu lista de visitables.

La temática: Los sabores de Ourense

Nuestro objetivo era conocer su gastronomía y vaya si la conocimos. Ourense son pinchos, son tapas, son platos de cocina tradicional que se han sofisticado al llegar a la ciudad para quedarse, pero sobre todo, los sabores de Ourense, son los sabores del otoño, del pan, del bosque, de las castañas, de las setas, de las uvas del Ribeiro…

Viernes noche y las calles llenas de gente, de vida, de terrazas. Primera y agradable sorpresa, el tiempo acompaña, hace una temperatura estupenda y los bares, las tabernas, los restaurantes, rebosan gente. El murmullo de la calle es señal de vida en medio de callejuelas de formas imposibles y secretos grabados en piedra.

Pinchos de autor en una ciudad de piedra e interior, risas de amigos y momentos de conocerse entre copas de Ribeiro y empanada de boletus, tostas de porco celta sobre níscalos y boletus con crema de castañas entre otros muchos pinchos que degustamos por la zona de vinos de la ciudad. Tradición y vanguardia unidas entre una anchoa presentada sobre una rebanada de pan de Cea y el cosmopolitismo y la sofisticación de un Gin Tonic de Botanical’s maridado con frutos rojos y canela en rama. Ourense también es jóven y sabe divertirse por la noche y nosotros quisimos comprobarlo de primera mano. A partir de aquí las risas y el buen ambiente no se puede describir con palabras.

Sábado por la mañana. Ourense amanece en fin de semana con la tranquilidad de esas ciudades de provincias que te saludan al pasar. Que sonríen mientras el café se toma tranquilo en una cafetería del centro, que comparten noticias del periódico local entre conversaciones pausadas y aromas del otoño en la ciudad.

As Burgas, esos manantiales que aportan el caracter cálido a esta ciudad, son junto al Puente Romano y a la Catedral los símbolos de una urbe que sin que apenas se conozca, es la segunda ciudad de Europa con mayores reservas de agua termal. Increíble eh! Pués sí, Ourense es el gran balneario termal de España y ese es un gran secreto que la ciudad necesita contar, porque parece que casi nadie lo sabe todavía. ¿Tú lo sabías? Más de 120 manantiales de agua termal dicen que sí.

Paseo por la ciudad, por sus intrincadas calles, por su Plaza Mayor inclinada, por sus mañanas de otoño, para empaparse de ella mientras en el Auditorio de la ciudad, ya en ebullición, el pulpo cocinado en una solución de agua y vino de las cuatro Denominaciones de Origen de la provincia nos esperaba junto al cocinero Flavio Morganti del Galileo, para deleitarnos con un showcooking cargado de buenos productos, recetas en las que pudimos degustar los sabores de Ourense, y una buena dosis de optimismo y alegría que sirvió de perfecto hilo conductor para introducir y conectar las diferentes presentaciones de la mañana.

Como elemento diferenciador de la mañana y receta estrella, destacaría el PulpOuriensis, que surge como un proyecto gastronómico de este inquieto cocinero, en el que se maridan un producto bandera de Ourense como es el pulpo, los vinos de la zona y se riega todo esto, con ‘aceite de oroAouris de la empresa local Aceites Abril. Su receta es un espectáculo para los sentidos, que reinventa un plato tradicional desde la óptica de los productos locales pero con la perspectiva de la vanguardia en la cocina.

Presentaciones de productos de Ourense que no te defraudarán como el vino biodinamico de A Pita Cega, el Marrón Glacé de Grupo Cuevas, el Tostado de Costeira, un ribeiro tostado para degustar a la hora del aperitivo o perfecto para el postre, el Pan de Cea, que es el único pan de Europa con indicación geográfica protegida y en el se envuelven una serie de tradiciones, procesos, ingredientes y peculiariedades que lo hacen único y como no, los dulces sefardíes de la Tafona de Herminia. Unos dulces diferentes, exclusivos, elaborados con las recetas tradicionales del Siglo XV en un horno tradicional y que no encontrarás en ningún otro sitio que no sea visitando a Herminia en Ribadavia.

Descanso y relax en las Termas de Outariz. Un verdadero balneario al aire libre a orillas del Miño y a muy poca distancia río abajo, de la ciudad. La inspiración de estas termas, es de estilo japonés, los paisajes y las sensaciones de estilo gallego, y más concretamente de estilo ourensano, por ser Ourense, la mayor ciudad termal de España y la segunda de Europa.

De las termas, poco puedo decir. Salí tan relajado y disfruté tanto del entorno que deberíais conocerlas para sentir como los minerales te van relajando mientras el agua fluye a temperaturas que parece imposible que la tierra nos regale.

Cena en A Taberna en la que además de todos los blogueros que participamos en el fin de semana de Sabores de Ourense, se dieron cita, variados platos como un guiso de boletus y gambas, vieira con crema y triguero, grelos con mariscos de la ría, pargo cn patata panadera, y solomillo de A Taberna, además de postres de negación de imposible y apariencia de las que te hacen salir los ojos marcando el camino al resto de los sentidos. A Taberna, es uno de esos lugares a los que vas a cenar y siempre sales satisfecho.

El entorno: A Tafona de Herminia (Ribadavia) y O Forno do Quinto (Cea)

A escasos kilómetros de la ciudad de Ourense, se encuentra Ribadavia, un pequeño pueblo de O Ribeiro que cuenta entre otras cosas, con un preciosos casco histórico en el que callejeando te encuentras con un lugar único, diferente. Se trata de A Tafona de Herminia. Una pequeña panadería convertida en un lugar por el que el tiempo parece que no ha transcurrido y en el que el tiempo puede detenerse en el mismo momento en que entablas conversación con Herminia. Sus dulces son una delicia elaborada con las antiguas recetas sefardíes del Siglo XV, y su tahona es irrepetible porque solo Herminia, es capaz de llenarla con su pícara personalidad.

Sus galletas y sus dulces son de amapolas, de frutos secos, de agua de rosas y crema de dátiles, de agua de azahar y harina de avellana, de nueces, de semillas y de larga tradición que se conserva en este pequeño pueblo y más concretamente en este pequeño horno cargado de recuerdos y turistas.

Merece la pena desviarse hacia el norte dirección Carballiño y Santiago, para acercarse a Cea, y conocer de primera mano, como es un horno tradicional de donde sale este magnífico pan con indicación geográfica protegida y en el que su corteza es su despensa, su etiqueta su pasaporte y el corte en su lomo, la firma de su autor. Un pan que se cuece en horno de granito esférico con receta tradicional y leña autóctona, y que avanza hacia el futuro con sus etiquetas, sus logos, su marca y su trazabilidad, que nos permite saber en todo momento, cada mollete de que hornada es y de que panadería ha salido. Recuerda que si no va etiquetado y metido en su bolsa, no es Pan de Cea. En O Forno do Quinto nos lo explicaron con extrema amabilidad y aderezo de aromas a pan recién hecho y a leña encendida. Para degustarlo, infinidad de variantes, pero yo te recomiendo que lo pruebes solo, o con unos simples huevos fritos. Lo demás ya me lo cuentas tú :)

Como gallego que soy, de Ourense podría decir muchas cosas, pero creo que lo mejor es que las compruebes por tí mismo, y te dejes sorprender por un destino que lo mismo no te esperas y acaba sorprendiéndote.

fotos | Jose Manuel Regueiro

gracias | Turismo de Ourense y todos los que han compartido este fin de semana por ponerle el toque humano a todo despligue de sabores y momentos.

blogueros | Alfonso López: @recetasderechupete. Blogger de Recetasderechupete.com Organizador de Tapas&Blogs. Autor de comer bien a diario, Mikel Iturriaga: @mikeliturriaga. Blogger de El Comidista de El País. Autor de las recetas de El Comidista, Lúa Monasterio: @guíarepsol. Blogger y CM de Guiarepsol.com, Belén Otero: @cocinapara2. Blogger de Cocinapara2.com, Rosa Ardá: @rosaarda. Blogger de Velocidadcuchara.com, Marta Miranda: @tapasblogs. Organizadora de Tapas&Blogs, Paco Becerro: @futurobloguero. Blogger de Lazyblog.net, Luis Rodríguez: @luisete. Blogger y fotógrago de Japonismo.com y Profundidad de Campo, Pepa Cooks: @pepacooks. Blogger de Pepacooks.com, Víctor y Ana: @caminarsin. Bloggers de Caminarsingluten.com, Carmelo Prieto: @carmelo_cocina. Blogger en Lacocinadeaficionado.com, Rubén Amorín: @nimataniengorda. Blogger en Nimataniengorda.com, Berta Castro: @sabordelodulce. Blogger de El sabor de lo dulce. Marta Valcarce: @travienlacocina. Blogger en Travi en la Cocina, Carmen Albo: @guisandomela. Blogger Guisándome la vida, Laura Eiriz: @cocinamezquita. Blogger en La cocina de mezquita, Víctor Blanco: @obandullo. Blogger en O Bandullo, Juan Carlos Alonso: @Mozart58. Blogger en Gastronomía en verso, José Luis Oliveira: @josolivarela Blogger en As pequenas viaxes (e algo de gastronomía), y yo mismo que soy Javier Varela: @javiervarela. Blogger de theorangemarket.com

Ermita de la Virxe do Porto

La playa de Valdoviño en todo su esplendor

Para un buen viaje siempre hay que llevar una buena cámara

Descansando en San Andrés de Teixido

Volando en la Vixía de Herbeira en la Serra da Capelada

Acantilados de Cabo Ortegal

Playa de Pantín

Acantilados de Ferrolterra

Nuevo post, nueva semana y nuevas sensaciones tras un minubetrip de verano por Ferrol y su comarca Ferrolterra, con los viajeros blogueros de Minube.

En un viaje como este normalmente se juntan dos tipos de sensaciones difícilmente separables. Por un lado están los lugares, las vistas, los paisajes, la gastronomía, etc. y por otro están las personas con las que compartes ese viaje. Las risas, las anécdotas, los momentos, las conversaciones y en definitiva las personas.

Un fin de semana de minubetrip con blogueros siempre está lleno de buenos momentos, y si el destino despliega todo su potencial como lo ha hecho Ferrol y su comarca, la combinación se antoja perfecta. Un destino es el que es, tiene sus valores, sus lugares, sus rincones, su belleza, sus posibilidades y para vivirlo, existen múltiples formas, y cada una de ellas, lleva implícita a las personas que te acompañan si vas con gente o tus vivencias personales si vas solo.

La ciudad de Ferrol y sus calles

Soy gallego, vivo en Pontevedra (Rías Baixas) y Ferrol y su comarca están tan cerca como indican cualquier mapa y tan lejos como las cosas cercanas que obviamos, quizás por su cercanía.

Del destino, mucho que decir y poco espacio para expresar todo lo que ofrece. Ferrol así de primeras y dicho en frío, puede que suene a poco al viajero. Quizás las primeras impresiones mentales nos acerquen a temas industriales, navales, y militares. No se equivoca nuestra mente en ese sentido pero si que acota una realidad que va mucho más allá de las primeras percepciones extraídas en frío.

La ciudad de Ferrol, se deja pasear. Calles estrechas, plazas abiertas, conjunto peatonal y barrios como La Magdalena que exponen su belleza modernista en una arquitectura ornamental que da buena cuenta de que la ciudad es un perfecto contraste entre la población industrial y obrera y la burguesía militar. Fachadas que exponen sus refinadas y alegres formas frente a la fría y gris producción industrial, del acero y la construcción naval de los astilleros.

La identidad de esta ciudad es el mar, y no se podría entender esta villa del norte de Galicia sin sus astilleros, su arsenal militar, su ría, su puerto y sus constrastes.

En el siguiente post hablaremos de la ciudad, su ría y sus alrededores más cercanos.

La comarca de Ferrolterra

Si te vas unos días a visitar Ferrol y la comarca de Ferrolterra, yo te recomendaría que te relajes, te cojas un coche y de buena mañana y sin prisas pongas rumbo norte siguiendo la Costa Ártabra hacia la versión más septentrional de Galicia.

Por el camino te irás encontrando faros singulares como el de A Frouxeira, restos de construcciones militares que protegían la costa de enemigos imaginarios, baterías militares que se defendían de si mismas ante un océano inabarcable y misterioso, garitas de cañones que disparaban herba de namorar, ermitas como la de la Virxe do Porto que dificultan su acceso con marea alta para que solo puedas contemplar su singularidad desde las dunas de tierra firme y un sinfín de recónditos acantilados que esconden leyendas y pequeñas playas que podrás disfrutar casi en soledad.

Rumbo norte y sin complejos, se extienda la playa de Valdoviño. Una extensa lengua de arena que te dejará boquiabierto durante el rato en que tratas de abarcar con la mirada tanta belleza en un solo plano. Su laguna, sus olas, sus corrientes y su brisa. Seguimos por la ruta de la costa, cuesta arriba hasta el mirador para volver a frotarte los ojos con lo que estás viendo, y cuesta abajo despacito para acercarte ‘paseniño‘ a la meca del surf gallego, a la fábrica de las olas, al arenal de los pelos rubios, el olor a parafina y las pieles tostadas por el sol y la salitre de grandes sesiones de surf. La playa de Pantín donde se celebra el mítico Pantín Classic.

Chiringuito, refresco y seguimos degustando kilómetros hacia Cedeira. Playas que sorprenden en cada curva, eucaliptos que dan vida y quitan belleza a los paisajes, remansos de tranquilidad en cada redondeada esquina de un ría que protege los barcos del hambre del océano, bosques que quieren pescar en el mar, puerto, vida tranquila, gastronomía que enamora, arena blanca, y mil etcéteras que no son nada por escrito y lo son todo con un buen paseo por el lugar.

Imaginaros también una sierra que se levanta sobre el mar casi de forma chulesca, desafiante, sin complejos, como un pavo real de piedra y rocas. Mil y una curvas, bosques altos que no resisten el viento y se convierten en sotobosque por miedo a despeñarse por los acantilados más altos de la Europa continental, miradores como el de Vixía de Herbeira que te invitan a asomarte si la niebla no enmascara donde estás y un amplio despliegue de vacas y caballos que campan a sus anchas como siempre debieron hacerlo porque ese es su hogar. Si buscas naturaleza en estado puro, salvo por el enjambre de aerogeneradores que dan buena cuenta del viento reinante, la encontrarás por esta zona.

San Andrés de Teixido que se esconde para hacer más misteriosa su leyenda. “Vai de morto quen non foi de vivo” (va de muerto quién no fué de vivo) es una pintoresca capilla que luce gótica con tipología marinera. El lugar es recóndito. Imaginaros más allá del norte, tras una sierra que se alza sobre el océano, tras mil y una curvas y tras nosecuantas leyendas que te transportan a un mundo imaginario que solo tiene cabida en aquellos rincones de la mente a los que nunca accederemos. Imaginaros un lugar en el que te dicen que va de muerto todo aquel que no va de vivo. Pues tras todo eso, tras el despliegue de un tapiz verde sobre los bastos acantilados, se encuentra este pintoresco pueblo en el que sus aproximadamente cincuenta habitantes se han sabido buscar la vida y despliegan su marketing de guerrilla a las puertas de sus establecimientos-vivienda.

No les hace falta bluetooth para spamearte el móvil cuando pasas por delante de su mostrador, no te fidelizan a través de facebook ni te tuitean un ‘bienvenidos a San Andrés de Teixido‘ cuando se acerca tu autobús. Simplemente, te miran a los ojos y te dicen “neniña, no quieres llevar unas rosquillas…” aunque sin descuidar la batalla comercial que se libra cada día que el lugar se llena de turistas, porque lo mismo te ofrecen en un puesto ‘Miel con Jalea Real’, que te contraofertan cincuenta metros más abajo con ‘Miel sin rollos de Jalea Real’. Lo cortés no quita lo competitivo.

Si eres capaz de asimilar tanto acantilado, la siguiente parada podría ser aquel lugar en el que el Atlántico te dice adiós para dejarte en manos del Mar Cantábrico. La polémica está servida, siempre hemos estudiado que este lugar es Estaca de Bares, pero en este post y en el mismo lugar, nos indican que eso sucede en Cabo Ortegal. Que queréis que os diga de este lugar. Estamos tan al norte que da hasta vértigo asomarse. Aquí ya todo es lo grande. Enormes acantilados que trepan por las rocas hasta el infinito, el mar desparramándose sin miramientos, los barquitos que parecen una cáscara de nuez y el cielo que no toca tierra hasta llegar, por lo menos, hasta el sur de Irlanda.

De Ortegal a Ortigueira, pasando por un pueblo con un nombre que solo pronunciarlo da buen rollo. Cariño. Es como si el paisaje te diese una bofetada de realidad de lo grande que es y lo pequeño que somos nosotros, pero con cariño!

Ortigueira, ya como último momento del recorrido. Ortigueira suena a gaitas, a folk y a festival internacional de verano. Calles, estrechas, urbanismo marinero y perfectamente desordenado y pequeñas joyas desconocidas como el Teatro de la Beneficencia.

No hemos hablado casi de gastronomía. Eso os dejo que lo descubráis porque la mezcla de sabores de tierra y mar se funde perfecta en platos que parecen hechos para que perduren en la memoria de nuestro paladar para siempre.

Cuando ya la tarde comienza a dar muestras de cansancio y el sol se prepara para lo que le depare la noche, puede ser un buen momento para volver a la ciudad y sentir de nuevo el bullicio de la gente, las luces y las risas de una noche de vacaciones.

Mañana más en Ferrol…

fotos | Minube y digitalmeteo

viajeros | @pedrojareno, @ineschueca, @fotomaf, @luisete, @digitalmeteo, @latrinchera, @flyandfilm, @marvisitferrol, @juanmiguelmoren y yo mismo @javiervarela. También echamos de menos a @CarolinaD y a @castromil

gracias | Minube, Concello de Ferrol – Turismo y todos los que han compartido este viaje por haberle puesto el toque humano a todo despligue de sensaciones.